- Escuela Mirada y voz
Taller Creativo para Niños y Niñas con Altas Capacidades
Ves el mundo de una manera que no siempre es fácil de explicar. ¿Y si aprendemos a narrarlo?
Tienes una manera particular de ver el mundo. De procesar las cosas, de hacerte preguntas, de aburrirte cuando algo no te exige lo suficiente. Este taller está pensado para ti: un espacio donde esa manera de ver se convierte en el punto de partida para aprender a contar historias.
Curso regular · Sesiones semanales · 1:45 horas por sesión · 32 sesiones · Duración total: 9 meses
Precio:
- Pago único: 770€
- Pago fraccionado : 770€ (100€ ahora y después tres pagos de 223€ en septiembre, noviembre y febrero).
Horario: Lunes, de 17:00 a 18:45.
Fecha de inicio: 5 de octubre de 2026
Descripción
El Taller Creativo para Altas Capacidades de Mirada y Voz propone un espacio de exploración y creación sostenido a lo largo de nueve meses, donde niños y niñas de entre 8 y 14 años trabajan con todos los lenguajes narrativos que ofrece la escuela: escritura, fotografía, cómic y cine.
El taller no está diseñado para adelantar contenidos académicos ni para reforzar lo que ya se trabaja en el colegio. Está diseñado para hacer algo distinto: desarrollar la capacidad de contar historias a través de lenguajes diferentes, combinándolos, experimentando con ellos y descubriendo cuál es el que mejor se adapta a cada mirada.
La metodología es fundamentalmente práctica y lúdica. Se aprende haciendo, jugando y compartiendo el proceso con otros.
Objetivos
- Explorar los distintos lenguajes narrativos —escritura, fotografía, cómic y cine— como herramientas de expresión personal.
- Desarrollar la capacidad de construir relatos a través de diferentes medios.
- Estimular la creatividad, el pensamiento crítico y la mirada autoral.
- Fomentar el trabajo en grupo y el aprendizaje compartido.
- Acompañar el desarrollo de una voz propia a lo largo del curso.
Estructura pedagógica
Qué se hace
Durante los primeros cuatro meses, el taller se organiza en bloques mensuales dedicados a cada lenguaje: un mes de escritura, un mes de fotografía, un mes de cómic y un mes de cine. Cada bloque permite una inmersión real en el lenguaje trabajado, con proyectos concretos y resultados tangibles.
Los cinco meses restantes el trabajo se vuelve interdisciplinar: los lenguajes se cruzan, se combinan y se ponen al servicio de proyectos más complejos que integran lo aprendido en cada bloque.
Cómo se trabaja
De manera práctica y lúdica. El aula es un espacio de experimentación donde las ideas se prueban, se desarrollan y se comparten. No hay clases magistrales: hay proyectos, procesos y conversaciones sobre lo que se está haciendo y por qué.
El grupo es parte fundamental del aprendizaje. Trabajar con otros que piensan de manera parecida —y a la vez diferente— es una de las experiencias más valiosas que puede ofrecer este taller.
Acompañamiento experto
El equipo docente del taller incorpora a una pedagoga titulada, lo que garantiza que el diseño de las actividades y el acompañamiento de cada participante tenga en cuenta las características propias de este perfil: el pensamiento arborescente o divergente —esa capacidad de generar múltiples ideas y conexiones simultáneas a partir de un solo punto de partida—, la hipersensibilidad emocional y sensorial, la curiosidad intelectual intensa, la tendencia a la profundidad y al detalle, y la necesidad de retos reales que estén a la altura de su manera de pensar y sentir.
El taller no solo acepta estas características. Las pone a trabajar.
Programa docente
El taller se organiza en cinco bloques que avanzan de lo específico a lo integrador. Los cuatro primeros introducen cada lenguaje por separado; el quinto los pone a trabajar juntos.
Escritura. El primer lenguaje es la palabra. Se trabajan los fundamentos de la narración escrita: cómo se construye una historia, cómo funciona un personaje, qué papel juegan el punto de vista, el ritmo y la voz. No se trata de escribir bien en el sentido académico, sino de aprender a usar la escritura como una herramienta para contar lo que se quiere contar.
Fotografía. El segundo lenguaje es la imagen fija. Se exploran los fundamentos de la narrativa visual: cómo se encuadra, cómo se elige qué incluir y qué dejar fuera, cómo una secuencia de imágenes puede construir un relato. El objetivo no es dominar la técnica, sino empezar a desarrollar una mirada propia.
Cómic. El tercer lenguaje combina imagen y palabra en una misma página. Se trabaja cómo funciona la viñeta, cómo se construye una secuencia, cómo el dibujo y el texto se complementan para contar algo que ninguno de los dos podría contar solo. No hace falta saber dibujar bien: hace falta saber qué se quiere contar.
Cine. El cuarto lenguaje es la imagen en movimiento. Se introducen los fundamentos del lenguaje cinematográfico: el plano, el montaje, el sonido, la puesta en escena. Como en el resto de bloques, el aprendizaje es práctico: se rueda, se monta y se muestra.
Trabajo interdisciplinar. En los cinco meses finales los lenguajes dejan de trabajarse por separado. Los proyectos exigen cruzarlos: una historia puede empezar como texto, convertirse en storyboard, rodarse y editarse con imágenes fijas y en movimiento. El objetivo de este bloque es descubrir que los lenguajes no son compartimentos estancos, sino herramientas que se potencian mutuamente, y que cada creador o creadora encuentra su propio modo de combinarlos.
Cuestiones importantes
- No hace falta experiencia previa en ninguno de los lenguajes trabajados.
- El taller está adaptado a las características y necesidades de cada grupo de edad.
- No es un taller de refuerzo escolar. Es un espacio de creación.